domingo, septiembre 04, 2011

Historia de una viscera fantasma, historia de un mal día (cuento corto para pasar el rato, para disimular el tiempo ...)




Al occidente el cielo oscurece con pausa y con calma detrás de las tres torres de ladrillos de ese arquitecto reconocido de esa ciudad, que tal vez escuchó en algún momento a Jacques Loussier, el pianista de jazz que escucha tirada en la camita con manta roja, donde duerme junto al telescopio Astromaster que nunca conocera las estrellas, porque no se ven como en la carta celeste de la libreria donde venden los libros que quería comprar pero ya no leera.

Todo esta detenido, las nubes, los ladrillos de la habitación, el libro de Daniel Quinn*, el sombrero de paja en el piso, la bolsa azul con el lobo, el conejo, el perro , el vaquero, la cajita de fosforos con la historia de Hansel y Gretel el cuento que a veces habita el inconsciente infantil. La viscera fantasma también se detiene por un instante mientras quedan impresas en el papel todas estas palabras llenas de lugares comunes. Solo se escucha el silencio de las cosas que han dejado de ocupar su lugar, el vacio del espacio que ya no es, adentro se pregunta el pulmón izquierdo en voz baja, sin saber que el derecho también ¿donde estará la viscera fantasma que antes latía todo el tiempo?.

* Paul Auster.

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