Lo confieso … estuve a punto de desistir y no escribir más, las anteriores crónicas serían la historia de un viaje inconcluso, igual todos los días llegan y salen turistas del Perú; sin embargo vencí mi característica principal, aburrirme rápido de las cosas nuevas, yo adoro y soy adicta, continuando con
el tema de las adicciones, de la rutina, escuchar la misma canción dos mil quinientas veces hasta desintegrar el CD, ver la misma peli, usar la ropa igual todos los días, y no tolerar que modifiquen la disposición de mis objetos y muebles, eso puede realmente descontrolarme, además de llevar por más de veinte años una hebilla café sencillísima, hecha en Francia la cual denomino hebilla mágica, si se me pierde … catástrofe de un intento de autista, con la gente soy igual, soy resistente en extremo a conocer personas nuevas y que; y las que he conocido a lo largo de mi vida - como no hago ningún esfuerzo por relacionarme - se han ido desvaneciendo como las manchas de pintura de una camiseta vieja que lavas y lavas y vuelves a lavar.Como dice la canción, solo mi madre me comprende a mi, ah se me olvidaba adoro el azul, mi camisa de la suerte la vieja y la nueva, que son exactamente iguales tienen rayitas azules, duermo en una cama con sabanas azules, duvet azul, fundas azules, pantalón de pijama azul y para variar siempre tengo que dormir con un busito que también es azul, el tendido de la cama es azul, igual que el cielo azul.
Acabo de leer los párrafos anteriores y me ha dado un ataque de risa de las tonterías que escribo, peor de la
tontería de rutina obsesiva de vida que llevo, si también me rió sola y de acuerdo con las últimas descripciones de personas cercanas del tercer tipo, soy demasiado parca, seria (detesto esa palabra) detestable tal vez fastidiosa, me encantan los niños para alterarlos, no tengo fe en que el mundo cambiara, pero igual todos los días me levanto, a veces sonrió solo a veces y se me hacen dos huequitos en cada una de mis mejillas, siempre siempre llevo la ceja derecha despeinada y sí lo acepto soy medio h.p. tengo un humor negro, sórdido, macabro, mis comentarios son ácidos y cítricos peores que la serpiente de la canción de Silvio, yo no sueño con serpientes, yo soy una serpiente.Obsesiva, compulsiva, excesiva en lo rutinario, critica mordaz y también soberbia, por que una introducción casi egoc
éntrica para dos parrafitos sobre la continuación de las crónicas de viaje, porque esta va dedicada a las personas que me aguantaron y con quienes compartí esta historia, que hicieron que al menos durante una semana cantara todo el día canciones de salsa que nunca me interese en aprender, que me riera en exceso, que deseará con la mayor intensidad volverme buena, que metiera el dedo índice en todos los panes, tortas, purés y almohadas e incluso en la barrigota de una turista no me controle y le hundí mi dedo en su súper barriga lo cual además nos hizo reír hasta el cansancio, hasta el dolor que te produce en el abdomen una risa intensa, abrace y toque por demás a la gente del Perú, y eso es un fenómeno en personas como yo, toda la gente me pareció divina, me enamore intensamente del novio de una de nuestras guías, por la pasión y la calidez con la cual describió la historia de sus antepasados los incas y la fe en una nueva nación, los niños, los colores de los niños, sus atrapasueños, la cordialidad, permanente, la calidez, las sonrisas, las canciones compartidas con el guía que nos llevo a Pumamarca, las ruinas deshabitadas hasta de turistas, que personas más bonitas, mas tranquilas, mas amables, mas queridasAh y punto aparte Ana y Maria, mis compañeras de viaje; Ana siempre estuvo alegre siempre sonriente; se enca
rgo de toda la logística, hasta de manejar la plata, así que nunca nos tuvimos que preocupar por nada; canto todas las canciones de salsa conmigo – creo que tiene grabadas como doscientas mil canciones en la neurona encargada de procesar la música de emisoras, que palabra más arcaica - además que se las sabe todas, todísimas; cuando se me ocurrió quitarme los zapatos ella también se los quito; nos tomo fotos cada dos segundos; me permitió descubrir las galletas choco sodas de Nabisco y logró que se generara en mi una nueva adicción; toleró con mucha convicción mi indecisión permanente a la hora de comprar; nos llevo a lugares tan bonitos y olorosos como las islas Ballestas, a pesar de que tenía que ir al otro día al trabajo, además nos preparo un delicioso plato de pollo al curry después de una larga jornada laboral; soporto por mi antojo, las filas para entrar a La mar; me cedió un espacio en su vestier para guardar mi ropa, me regalo una bolsita de esas que te dan en las agencias de viaje para guardar el pasaporte y otros documentos, me regalo un block de notas para tomar notas (ja), me llevo a su oficina, me mostró su oficina y sus compañeros, soporto con estoica paciencia mi ataque de locuacidad, mis silencios mañaneros, limpio la bolsa de mis artículos de aseo cuando se derramaron, aguanto además mi intoxicación alcohólica, lo confieso mi capacidad para soportar cualquier grado de alcohol es mínima, así que una torta envinada me emborracha, el astringente me produce guayabo al día siguiente .. . se podrán imaginar lo que produjeron en mi dos copas de pisco sour tomadas de un tirón en Cuzco y dos copas de un vino dulce dulce como el bocadillo, tomadas en Ollantaytambo.Maria, como ya saben es la hermana de Ana, igual soporto con la misma paciencia o impaciencia? mi necedad permanente, las bobadas inventadas como el saliva saludo y otras tonterías, aguanto también las canciones de salsa, aún me queda la duda si le gusta, además durmió algunas veces en un colchón inflable incomodísimo y me cedió su puesto en la cama cuando por orden de preeminencia, obvio era la hermana mayor de Ana la anfitriona, ese puesto le correspondía a ella; me dejo hacer adelante en el carro y ella atrás, en el puesto en el que uno no escucha nada de lo que están hablando las ñoñas de adelante, se mamo (sic excusen la expresión) toda una mañana visitando museos e iglesias conmigo que es el
plan más aburridor, que tendrá de interesante el culto a una muñequita en la iglesia principal de la ciudad? Yo todavía no entiendo, dejo que nos riéramos durante todo el viaje de la historia de carry (por decir curry) es que ser hermana mayor es medio aburridor, las hermanas menores siempre nos tomamos confianza y les perdemos el respeto por completo, o si no que mi hermana mayor contra argumente, resistió mis comentarios impertinentes y descontextualizados, en particular la expresión frecuente “quiéranse”, también le toco soportar como ya lo dije unas frases más arriba mi indecisión a la hora de comprar, mi intolerancia al alcohol, se solidarizo conmigo en la búsqueda frenética por encontrar un cachito solo un cachito de marihuana, aprendió a decir mentiras como yo y al final no era tan seria como creía en la crónica 2.